1 de enero de 2007

01.01.07: ET: Encontrar Aquello que Amas

ET:






Nadie puede negar lo que és.

Y nadie puede engañarse a sí mismo durante mucho tiempo. Así que finalmente, he decidido hacer público a ET: la nueva forma melomaniaca que sustenta mi equilibrio como persona.

Honestamente, jamás creí que tanta gente me brindara un apoyo y aliento como el que recibí durante estos últimos meses. Cuando todo terminó en mi pasado más reciente, crei que sería el fin para mí en este ámbito y, por ende, en aquello que realmente le da valor a mi vida. Pero entonces muchas, en verdad muchísimas, personas me hicieron ver que dejar todo no era una solución y que lo que hacia valia la pena.

Es por eso que me di valor a seguir adelante.

Hay en estos momentos tantos y tantos sentimientos que no soy capaz de plasmarlos correctamente. Es por eso que he decidido colocar algunos fragmentos de un discurso de Steve Jobs, el cerebro detrás de Apple computers, dirigido a alumnos de la Universidad de Stanford, EUA, el 12 de junio de 2005, el cual refleja muy de cerca lo que sentí en aquel momento al final de julio y lo que siento ahora con respecto a este nuevo comienzo:

"Yo fui afortunado – descubrí lo que amaba hacer temprano en la vida. Woz y yo comenzamos Apple en el garage de mis padres cuando tenía 20 años. Trabajamos duro y en 10 años Apple había crecido a partir de nosotros dos en un garage, transformándose en una compañía de US$2 mil millones con más de 4.000 empleados.

Recién habíamos presentado nuestra más grandiosa creación – la Macintosh – un año antes y yo recién había cumplido los 30. Y luego me despidieron. ¿Cómo te pueden despedir de una compañía que comenzaste? Bien, debido al crecimiento de Apple contratamos a alguien que pensé que era muy talentoso para dirigir la compañía conmigo, los primeros años las cosas marcharon bien. Sin embargo, nuestras visiones del futuro empezaron a desviarse y finalmente tuvimos un tropiezo. Cuando ocurrió, la Junta del Directorio lo respaldó a él. De ese modo a los 30 años estaba afuera. Y muy publicitadamente fuera. Había desaparecido aquello que había sido el centro de toda mi vida adulta, fue devastador.

Por unos cuantos meses, realmente no supe qué hacer. Sentía que había decepcionado a la generación anterior de empresarios – que había dejado caer el testimonio cuando me lo estaban pasando. Me encontré con David Packard y Bob Noyce e intenté disculparme por haberlo echado a perder tan estrepitosamente. Fue un absoluto fracaso público e incluso pensaba en alejarme del valle.

No obstante, lentamente comencé a entender algo – Yo todavía amaba lo que hacía. El revés ocurrido con Apple no había cambiado eso ni un milímetro. Había sido rechazado, pero seguía enamorado. Y así decidí comenzar de nuevo.

En ese entonces no lo entendí, pero sucedió que ser despedido de Apple fue lo mejor que podía haberme pasado. La pesadez de ser exitoso fue reemplazada por la liviandad de ser un principiante otra vez, menos seguro de todo. Me liberó para entrar en uno de las etapas más creativas de mi vida."


Después habla de como se levantó creando otras compañías (como Estudios Pixar) y apunta:

"Estoy muy seguro de que nada de esto habría sucedido si no me hubiesen despedido de Apple. Fue una amarga medicina, pero creo que el paciente la necesitaba. En ocasiones la vida te golpea con un ladrillo en la cabeza.

No pierdan la fe. Estoy convencido que lo único que me permitió seguir fue que yo amaba lo que hacía. Tienen que encontrar eso que aman. Y eso es tan válido para su trabajo como para sus amores. Su trabajo va a llenar gran parte de sus vidas y la única manera de sentirse realmente satisfecho es hacer aquello que creen es un gran trabajo. Y la única forma de hacer un gran trabajo es amando lo que hacen. Si todavía no lo han encontrado, sigan buscando. No se detengan. Al igual que con los asuntos del corazón, sabrán cuando lo encuentren. Y al igual que cualquier relación importante, mejora con el paso de los años. Así que sigan buscando hasta que lo encuentren. No se detengan."



No sé lo que venga en puerta para esto, no sé si funcionará, no sé si logrará tomar una forma física e incluso no sé si saldrá más allá de mis intenciones. Lo único que tengo bien seguro, es que tengo que hacerlo.



Y con absoluta sinceridad: Mil Gracias a todo@s aquell@s que no me dejaron caer, y que me recordaron que todo esto vale la pena